Laia, dejas que tus ojos se desborden y tu corazón se encharque. Tu alma ya no está, desapareció pegada a sus talones de la mano de tu orgullo y tu felicidad dejando un hueco donde antes había sentimientos. De tu boca no salen ni sollozos, prefieres el silencio del que no salen sombras que te susurran al oído lo mierda que eres sin él. Que se ha ido y lo sabes pero no lo aceptas, te calaron hondo sus sonrisas, sus poses y esa forma de hacerte suya que te volvía loca y te transformaba en otra tú, aquella que no le tenía miedo a nada y sacaba sus uñas a relucir, te sentías dominante ¿Dónde coño ha quedado esa careta que te ponían sus besos y sus caricias?
- Sigo aquí. – Te repites a ti misma.
No, aquí solo queda lo que él ha dejado de ti; una cáscara vacía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario